El otro cierre. El levantamiento del ferrocarril de Sierra Menera en 1973

Mientras se conmemoraba en 2013 con actos, mesas redondas y conciertos el 30 aniversario del fin de la industria siderúrgica en Puerto de Sagunto, se cumplía silenciosamente el 40 aniversario del  – no menos traumático para los 300 trabajadores y sus familiares – levantamiento del ferrocarril minero y el cierre de todas las instalaciones porteñas de la empresa madre de AHV, la Compañía Minera de Sierra Minera en el año 1973.

Después de la Guerra Civil, el ferrocarril, las minas de Teruel y las respectivas instalaciones en Puerto de Sagunto, habían permanecido en las manos de los antiguos socias de la siderúrgica CSM, la familia Aznar. Hasta finales de los años sesenta la empresa con sede en Madrid, se había esforzado en mejorar las instalaciones porteños para mantener en pie el suministro de mineral extraído de Ojos Negros para AHV, pero al fin y al cabo la CMSM pasó a ser la hermanastra pobre de la omnipresente siderurgia. La mala calidad del mineral, que desde el principio había hecho necesario un costoso tratamiento previo con el paso del tiempo se mostró cada vez menos eficaz en respecto a la rentabilidad. Después de varios años de crisis, en 1970 la CMSM se vio obligada a anunciar el levantamiento del ferrocarril realizando todos los futuros transportes a través de la RENFE – la única manera para frenar las constantes perdidas. El decreto oficial del levantamiento, el cierre de las instalaciones de Puerto de Sagunto y el despido a todos sus 340 empleados se publicó el 4 de julio de 1972. Tan pronto como a finales del mismo mes salió el último tren directo desde Ojos Negros a la costa saguntina. El Jurado de Empresa de Sierra Menera, en un desesperado intento de salvar los puestos de trabajo, inició una serie de visitas, al Gobierno Civil de Valencia, las Delegaciones de Trabajo, la O.S.E. y al ministro de trabajo, Licinio de la Fuente: “La representación del jurado transmitió al ministro la inquietud existente en la plantilla de Sierra Menera“, así lo describe el periódico Levante en 1972. Pese a los diversos estudios del asunto y la disposición inmediata “a colaborar en el encauzamiento de las medidas que resuelvan el problema“, no se podía cambiar el rumbo de las cosas con pura negociación. El Jurado de Empresa tuvo que comprometerse a “intentar evitar nuevas manifestaciones en la calle“, a cambio de una orden de una provisional suspensión del levantamiento.

Mientras tanto, “después de unas asambleas a pie de tajo, el día 1 de agosto los trabajadores decidieron manifestarse con sus familias por las calles de Puerto de Sagunto“, escribe en una carta un desconocido corresponsal al Partido Comunista en el exilio en Paris. Según el corresponsal, las manifestaciones iban “creciendo diría en día, hasta que el día 6 son 4000 trabajadores […], y tres empresas más han ido a la huelga: Ros, Saem y Dragados y Construcciones.

2013-08-27 12.07.19Las manifestaciones de carácter espontaneo estaban solamente apoyadas por las esposas de los trabajadores y jóvenes militantes, que consideraron el conflicto como buena ocasión para salir a la calle. Las autoridades ordenaron el desplazamiento de la 2ª Brigada Móvil de la Policía Armada al Puerto y se efectuaron las primeras detenciones.

En la segunda semana de agosto del 1972, con el avance de las actividades del Jurado de Empresa de Menera, el despido de doce trabajadores de Dragados y la presión de las fuerzas policiales, las manifestaciones se disolvían paulatinamente. Las tres empresas que habían apoyado las protestas volvieron a la normalidad. A finales de agosto, según los acuerdos acertados entre jurado y autoridades sindicales se reanudaron los trabajos de levantamiento del ferrocarril. En cambio la empresa se comprometió de aplazar la anulación de los contratos de los trabajadores y seguir pagando el salario bajo las condiciones anteriores. En febrero del año 1973, la empresa comunicó por carta a cada uno de los afectados la rescisión de la relación laboral a partir del próximo día 28. La crisis llegó a su punto álgido. El día 22 de febrero los 360 obreros de la plantilla porteña deciden de encerrarse durante una semana en las instalaciones de Sierra Menera, decisión que a tal “la empresa no se opone, comentando que mientras no haya daño a la propiedad“, no intervendrá. “Desde entonces“, según el diario Levante, “la totalidad de la plantilla sigue en las instalaciones, a las que las respectivas familias acuden llevando los alimentos necesarios, sin que en ningún momento hayan sido molestados y se haya producido alteración alguna“. Tras la zozobra de varios intentos de negociación con el Delegado de Sindicatos, y sin llegar a un acuerdo, finalmente interviene la policía armada para desalojar los obreros encerrados de la fábrica.

2013-08-27 13.08.44Ciertamente, lo que el Mundo Obrero del 8 de diciembre titula como una “amplia acción solidaria que se extendió hasta Valencia” en verdad se presentó como fracaso de la solidaridad obrera y una falta de interés en la población porteña de arriesgarse en el apoyo de protestas laborales fuera de AHV. “Los de Minera“, así lo describió Enrique Ruiz, hijo de un antiguo trabajador de Sierra Menera, en un artículo de la revista Braçal,  “nos sentíamos como porteños de segunda […] [E]l gigantismo y la importancia estratégica de la siderúrgica eclipsó totalmente a la otra [empresa].” Para el, la mayor diferencia se daba en la cuestión salarial, que fue acentuado por el salto cualitativo de los sueldos después del primer Convenio Colectivo del año 1961 y la alza de los productos siderúrgicos en los años del Desarrollismo. Mientras tanto, la empresa minera no tenía unas expectativas económicas muy favorables, situación que no ayudaba el desarrollo de reivindicaciones obreras. Una conclusión bastante lógica: en cuando una empresa no tiene posibilidad de responder económicamente a las reclamaciones, la protesta laboral se convierte en algo absurdo “En Altos Hornos hubo una mayor capacidad de movilización“, alimentada por los exitosas huelgas de los primeros años sesenta, y las repetidas concesiones salariales por la Dirección. “Las redes de solidaridad“, así concluyó Ruiz,”no fueron suficientemente tejidas […], para afrontar colectivamente un conflicto de tanta envergadura“.

La indiferencia de los trabajadores de Altos Hornos ante la crisis de Sierra Menera fue criticada enérgicamente por otros sectores de la sociedad porteña, como los partidos de la extrema izquierda, las asociaciones vecinales y el Equipo Sacerdotal. El Boletín Voz publicado por el Equipo Sacerdotal en el mismo año 1973 apunta:

Se habló de la solidaridad de A.H.V. y de la fuerza que esta hubiera tenido, pero en A.H.V. nadie ha visto nada. Es curioso que los obreros que los obreros de A.H.V. en casa o en la calla hayan mostrado su solidaridad “moral” pero en la empresa no se haya visto una solidaridad “física”. No proponemos nada, ni apuntamos la posibilidad de haber hecho esto o aquello, simplemente invitamos a pensar.

Asimismo, dentro del propio Partido Comunista surgían críticas en relación a la ausencia de cooperación entre los grupos de la oposición, así en otra carta de un corresponsal:

Todo lo que ha pasado en Sagunto ha sido espontánea. Como la lucha no la ha dirigido a nadie, por ello no se ha extendido más […]. Ni nosotros (1), ni el FRAP […], absolutamente nada por ponerse a la cabeza de la acción […]. Nosotros, por más que lo intentamos, no fuimos capaces de convencerles de que si los Altos Hornos iban a la huelga, y esto era posible, estábamos en la Huelga General de Puerto de Sagunto, y que había condiciones para ello. No se hizo nada.

Con el desalojo de los trabajadores del ferrocarril de Menera acabó funestamente la existencia de la empresa pionera en Puerto de Sagunto que había sido el origen del núcleo obrero.

Maria Hebenstreit. Doctora en Historia Contemporánea. Artículo publicado en edición papel de El Económico en 2013.

Un comentario en “El otro cierre. El levantamiento del ferrocarril de Sierra Menera en 1973

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, LSSI y de protección de datos. ACEPTAR